Una encuesta anual halló mayor disponibilidad de boletos de recompensa en los niveles más bajos de "ahorro" en más de la mitad de las 25 aerolíneas encuestadas en todo el mundo.
Las aerolíneas han estado bajo intensa presión de clientes, contadores y bancos para hacer que haya más asientos disponibles como recompensa para que los consumidores puedan utilizar sus millas acumuladas. Los cambios en las reglas de contabilidad y la presión de los bancos es lo que parece estar generando la mayoría de los cambios ahora.
La mayoría de las millas y los puntos de las aerolíneas son vendidos a los bancos, que los regalan como recompensas de tarjeta de crédito. Cuando los clientes enfrentan problemas al hacer compras con sus millas, podrían cambiar de tarjeta. Las nuevas reglas de contabilidad adoptadas por muchas aerolíneas les permiten a los operadores registrar solo una porción de los ingresos cuando se venden las millas a los bancos y dejar el resto para cuando las millas se utilicen en una compra.
Los ejecutivos de las aerolíneas reconocen que la encuesta de disponibilidad de Sorensen también ha tenido su impacto, ya que por primera vez cuantifica los asientos disponibles y compara a las aerolíneas.
Scott McCartney, TJE WALL STREET JOURNAL AMÉRICAS DE HOY.-
MI HISTORIA CON DELTA
Hace unos años decidí obtener un pasaje de recompensa a Nueva York con Delta. Lo solicité al call-center, y cuando lo retiré en la oficina de Buenos Aires, como lo dejé establecido en la carta que envié a la aerolínea, y que nunca me respondió, más que un "premio", lucía como un "castigo"
En efecto, a la ida volé de Buenos Aires a Atlanta, de Atlanta a Cincinnati y de ahí a Nueva York.
Pero eso no fue nada, comparado con el regreso: tuve que tomar un avión a primera hora de la mañana -por lo que debí dejar el hotel de madrugada- a Boston -volé al norte para ir al sur-, desde donde fui a Atlanta, a donde llegué pasado el mediodía, para abordar recién el vuela a Buenos Aires nueve horas después...