jueves, 20 de septiembre de 2007

Habemus rebaja, aunque muchos se oponen....

"El negocio de Norteaemérica son los negocios"

Calvin Coolidge, prsidente americano (1923-1929)


"Liquide las acciones, liquide los bienes raíces. Purgará la putrefacción de nuestro sistema...La gente trabajará más duro y llevará una vida más moral"

Andrew Mellon, Secretario del Tesoro americano al Presidente Herbert Hoover, durante la Gran Depresión, memorias de Herbert Hoover



Finalmente sucedió....

La Reserva Federal bajó medio punto la tasa de interés americana, personalmente creía que lo haría solo en un cuarto de punto.

¿Dejó de lado su presidente Ber Bernanke su adhesión a la teoría del riesgo moral y se pasó a la más pragmática de su antecesor Alan Greenspan de no hacer olas en momentos de turbulencia?

La respuesta a esta pregunta solo la tiene el señor Bernanke.

Personalmente creo que -al igual que el cambio de actitud del gobernador del Banco de Inglaterra, comentada aquí, con respecto a auxiliar a un banco inglés con problemas- la fluidez con que la crisis viene avanzando, ha obligado a los bancos centrales a tomar decisiones que no eran las que sustentaban cuando la misma se inició.

Veremos si esta medida es una ayuda que le permitirá salir de la crisis a la economía mundial con la menor cantidad de daños posibles en términos de recesión e inflación -la tan temida stangflation- o solo será más de la misma medicina greenspaniana de rebajar tasas cuando aparecen problemas, culpada hoy por muchos de provocar los problemas actuales .

Despejada esta incógnita, lo que me gustaría señalar aquí, es la sorpresa con que leí el artículo de Greg Ip en The Wall Street Journal acerca del consenso que la teoría del riesgo moral está teniendo en una parte de la ciudadanía americana, incluso la endeudada.

En efecto, según una encuesta telefónica del propio diario sobre 3000 casos, un 39% de los encuestados respondieron que la Reserva Federal no debería bajar las tasas: por el riesgo inflacionario de esta medida en algunos casos, o porque son ahorristas y porque consideran que ello sería "una recompensa para los especuladores irresponsables y para la avaricia de Wall Street a costa de los que ahorran" , en esta última opinión la teoría del riesgo moral está presente.

Veamos por ejemplo algunas declaraciones:

"Me da pena que gente que haya sacado hipotecas de U$S 450.000.- sin pago inicial, pero la gente debe asumir la responsabilidad por las deudas que contrae"

"Atrasar el día del Juicio Final solo socava la integridad de nuestro sistema"

"La gente asumió riesgos y debería pagar el precio"

"Los banqueros de inversión y los gerentes de los fondos de cobertura ganaron muchísimo dinero con sus comisiones y, honestamente gran parte de la opinión pública piensa que fue algo excesivo"


El tenor de estas declaraciones pone en evidencia, al menos para mí, que pese al neón, los centros comerciales y el consumo desobirtado a crédito, existe todavía en una gran parte de la sociedad americana esa saludable moderación política y austeridad económica cuáquera que hizo grande a ese país.

Frente a los ruidos económicos y políticos que hoy la ensordecen, me parece una muy buena noticia.-

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Turquía: los desafíos de la hora actual

Luego de un período signado por la incertidumbre política, el parlamento turco ha elegido como nuevo presidente al anterior ministro de Relaciones Exteriores del gabinete del primer ministro Recep Erdogan, Abdullah Gul.

Si bien las funciones ejecutivas del país están a cargo del primer ministro, varios son los desafíos que deberá enfrentar el señor Gul tanto en el frente doméstico como en el externo.

En lo doméstico deberá al mismo tiempo tomar distancia del partido de gobierno y del que formaba parte, para pasar ahora a ser el presidente de todos los turcos, y encarar además la tarea nada menor de convencer al ejército de que su pertenencia a un partido religioso moderado -su propia esposa se viste a la manera tradicional con el cuerpo cubierto- no alterará para nada el carácter laico de la república, uno de los principales legados de Atatürk.

En el frente externo, deberá posicionar a Turquía como un interlocutor privilegiado para tratar los temas relacionados con Irak e Irán, países ambos limítrofes y calientes, y muy especialmente en el segundo, luego de los últimos exhabruptos del señor Sarkozy -quien cada vez más se parece al chico hiperkinético del barrio que pretende entrar a todos lados a los codazos- moderando las posiciones dentro de la Unión Europea en sintonía con su más firme aliado allí, Alemania.
Al mismo tiempo deberá proseguir con el objetivo de incorporar a Turquía a la Unión, objetivo ambicioso pero nada sencillo.
Los antecedentes del señor Gul como canciller turco durante los últimos cinco años permiten suponer que se moverá con comodidad en este área.

Turquía luce optimista, personas que no votaron por el señor Erdogan, me resaltaron su eficiencia y probidad al frente de un gobierno honesto, luego de los escándalos por corrupción que salpicaron a su antecesora.

Desde los billetes de las nuevas liras turcas Mustafá Kemal Atatürk nos sonríe....

martes, 18 de septiembre de 2007

Sobre los paraguas y la independencia

Un viejo y conocido chiste define a un banquero como alguien que nos da un paraguas cuando hay sol y nos lo pide de vuelta cuando llueve.

Vaya esta irreverente introducción para opinar sobre un tema que viene preocupando desde hace mucho a dos de mi blogs amigos, el de Marta Salazar y el de Agustín Mackinlay. Marta además hace algún tiempo atrás me pidió una visión personal sobre este tema.

Me refiero a la independencia de los bancos centrales de los gobiernos.

Luego de lo sucedido con la ayuda que el el Banco de Inglaterra suministró la semana pasada al Northern Rock, un banco hipotecario del país con problemas, me parece un buen momento para expresar algunas ideas sobre el tema.

Resulta este un caso muy interesante, por haberse constituído el ente británico en un modelo de independencia para el resto de sus similares europeos.

El miércoles de la semana pasada su gobernador Mervyn King, en sentido contrario a sus pares de la Reserva Federal y del banco Central Europeo hizo dos fuertes declaraciones de principios:

1. Los préstamos a los bancos que atraviesan por problemas de liquidez lo serán por un día y a tasas penalizadas, o sea más elevadas que las comunes de plaza, lo que no debería llevar a un incremento en las de largo plazo, que son básicamente las de las hipotecas.

2. Solo se aceptarán por esas financiaciones de cortísimo plazo la garantía de títulos públicos británicos.

Hasta allí, el señor King aplicó estrictamente las normas del manual del titular de un banco central independiente.

Sin embargo, el jueves, o sea un día después, la realidad fue que:

1. El préstamo al banco con problemas le fue dado a un plazo indeterminado, por lo menos hasta el momento

2. Las garantías otorgadas por el banco en problemas, en lugar de títulos públicos británicos, fueron hipotecas de su propia cartera, que son las que hoy le causan dificultades

¿Que pasó con el cambio de opinión tan repentino del señor King?

Vuelvo a la humorada del comienzo: los banqueros centrales pueden ser independientes durante los días de sol, pero no pueden ni deben serlo durante los días de lluvia, ya que lo que está en juego con sus decisiones es nada más ni nada menos que el evitar una crisis del sistema bancario que supervisan, lo que llevaría a una crisis del resto de la economía.

La historia nos ofrece dos ejemplos sobre este tema:

1. La desafortunada acción de la Reserva Federal independiente durante la crisis del 29 en Estados Unidos, que lejos de encarrilar el problema lo agravó con su política de iliquidez

2. La crisis bancaria de Chile de comienzos de los 80, en la que pese a contar el país con un Banco Central modelo para las pautas latinoamericanas y además con superávit fiscal, el mismo fue consumido en un salvataje que puso a la totalidad de las entidades privadas virtualmente en manos del ente rector debido a las asistencias que este les suministró, las que lo fueron indexadas, a veinte años de plazo, y créase o no, con la garantía de la propias acciones de las entidades, las que en el momento de entregarse casi no valían nada obviamente. Sin embargo, en algunos casos y mucho antes del plazo de vencimiento, varias entidades cancelaron su deuda con el Banco Central y continuaron creciendo y acompañando el boom de la economía chilena de los últimos años. No se registró ningún incumplimiento.

Cual es el corolario sobre este tema:

1. No me preocuparía tanto sobre la independencia o no de un Banco Central, sino más bien sobre la pericia con que sus autoridades actúan en línea con el desarrollo del ciclo económico. Los dos ejemplos citados son elocuentes en la materia.

2. Siempre una crisis bancaria termina arrastrando al resto de la economía tanto al llamado sector real como al sector público. En tal sentido, parece ilusorio entonces pensar que frente a dificultades como las que se verifican actualmente, los bancos centrales puedan actuar en forma independiente entre sí o de los gobiernos, sino que por el contrario deberían hacerlo en forma mancomunada, para minimizar el impacto de la misma sobre el resto de la economía, de modo de salir de ésta lo más rápidamente posible y con el menor costo, que no será otro que una caída en los niveles de actividad, como ya se esta pronosticando.-




miércoles, 5 de septiembre de 2007

Economía: urbi et orbi

2. Orbi

Tal como lo habíamos anticipado, y contrariando la ley no escrita de Wall Street que sostiene que los gestores de fondos no son castigados durante las bajas de los mercados, pero no son perdonados si no ganan en las subas, ya comenzaron en Estado Unidos los primeros procesos contra algunos fondos de cobertura. Creemos que esto recién comienza, y seguramente si las pérdidas han sido elevadas, los mismos continuarán contra bancos, auditores y calificadoras de riesgo.

En otro orden de cosas, el viernes pasado, en un discurso, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke, advirtió, en línea con anteriores declaraciones del Secretario del tesoro Paulson, que fueran publicadas aquí , y contrariando en tal sentido la estrategia de su predecesor Alan Greenspan, que: "No es responsabilidad de la Reserva Federal, ni sería apropiado, proteger a los prestamistas de las consecuencias de sus decisiones financieras"

¿Habrá llegado de la mano del señor Bernanke la doctrina del riesgo moral para la deuda privada?

Aquí, contrariamente a la expresión popular "del dicho al hecho no hay un largo trecho", ya que en pocos días más se reunirá el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal para decidir el destino de la tasa de interés americana de referencia, hoy en 5,25% anual.

La reciente suba de la tasa LIBOR en Londres, no llega en un buen momento para aquellos que presionan por una rebaja de la tasa americana.-

domingo, 2 de septiembre de 2007

Duchamp: el Arte y el espectador

Marcel Duchamp verdadero enfant terrible del arte contemporáneo, desacralizó con sus famosos ready made la obra de arte. A su "Rueda de bicicleta sobre un taburete" de 1913 le siguió su famoso orinal titulado "Fuente" de 1917. Pero esta actitud de Duchamp, lejos de convertirlo solo en un simple provocador, preparó el terreno para una reflexión sobre el Arte en el siglo XX.

Así nos lo recuerda el prestigioso crítico Jorge López Anaya en su columna de la última edición de "Arte al día" de Buenos Aires, al hacer mención a los cincuenta años de la conferencia que Duchamp dio en el coloquio de la American Federation of Arts, en Houston, Texas, dedicado al análisis del "arte creativo" y cuyo texto fuera publicado en 1957 en la revista Art News.

Cito a continuación dos consideraciones de Duchamp, una sobre el Arte y otra acerca el papel que le cabe al espectador frente a la obra de arte:

"Quisiera poner en claro mi interpretación de la palabra "Arte"...quiero decir, simplemente, que el arte puede ser bueno, malo o indiferente, pero cualquiera sea el epíteto empleado, debemos llamarlo arte: un mal arte es a pesar de todo, arte, de la misma manera que una mala emoción sigue siendo una emoción".


"En conjunto, el acto creativo no está realizado solo por el artista: el espectador pone la obra en contacto con el mundo exterior descifrando e interpretando sus cualificaciones internas y, en esa forma, añade su contribución al acto creativo. Esto resulta más obvio aún cuando la posteridad pronuncia su veredicto final y, en algunas ocasiones, rehabilita a artistas olvidados"

¿Que opinan de ustedes sobre estos dos conceptos?

domingo, 26 de agosto de 2007

El Islam y la música occidental

En momentos en que algunos de los escenarios planteados por Samuel Huntington en su obra publicada en 1996"Choque de Civilizaciones" se estarían verificando -por ejemplo el conflicto entre Occidente y el Islam- me ha parecido pertinente analizar la relación existente entre el Islam y la música occidental y su evolución.

Ya en 1686, en plena guerra de los austríacos contra los turcos, se representó en Hamburgo Kara Mustafá, que trataba sobre la marcha del sultán sobre Viena. Luego, bastante después, en 1764 apareció la ópera francesa El encuentro imprevisto o los peregrinos de la Meca, seguida en 1768 por la ópera semiseria italiana La esclava liberada. Cabe destacar que ninguna de las nombradas han perdurado en el corpus lírico.

Llegamos así al año 1782, en que Mozart estrenó en Viena El rapto en el serrallo, cuyo argumento, la lucha de un enamorado por liberar a su amada y a sus fieles sirvientes de las garras del Selim pachá que los tenía prisioneros, culmina felizmente, cuando éste en una prueba de su magnanimidad, les concede a los cuatro la libertad, en medio del regocijo general y de una marcha alla turca como brillante final. Aparecía así por vez primera en la historia de la música la figura del noble pagano, y tal vez para Mozart, detrás del pacha Selim se ocultaba José II, el emperador austríaco que poco antes en 1781, había promulgado la libertad de cultos y el fin de la censura.

Del Islam magnánimo mozartiano llegamos a 1813 y 1814, cuando Rossini estrenó La italiana en Argel y El turco en Italia, respectivamente. Dos típicas comedias de enredos. En la primera, también dos amantes han caído prisioneros de Mustafá, rey de Argel, quien pretende a la jóven. Pero ahora los amantes no le deberán su libertad a la gracia del soberano, sino que escaparán juntos de Argel por medio de la astucia, regresando el vencido y arrepentido Mustafá a los brazos de su mujer. En la segunda, Selim, príncipe turco, llega a Nápoles y se enamora de Fiorilla, jóven caprichosa pero honrada casada con Geronio, a quien le pide que se la venda y a lo que este se opone. En un baile de máscaras al que todos deben concurrir vestidos de turcos, el poeta Prosdócimo manipula los acontecimientos, de modo que todo tiene un final feliz: los esposos se mantienen juntos, pese a la tentación del oro turco y Selim parte con su nueva amante la gitana Zaida.

En 1858 Peter Cornelius estrena en el Teatro Imperial de Weimar El barbero de Bagdad, otra comedia de enredos, que finaliza cuando a través de un fallo justo del califa dos jóvenes que se aman pueden finalmente casarse.

Desde esa fecha, no se han vuelto a componer otras óperas con argumentos basados en temas del Islam. Resulta sin embargo curioso el hecho que en 1888 Nicolas Rimsky-Korsakov, uno de los compositores más destacados de la música nacional rusa, dio a conocer la suite Scherezade, basada en Las mil y una noches. Aquí la ausencia de texto, no nos permite conocer la visión que del Islam tenía el compositor, pero si llama la atención la temática, única en su producción.

Finalmente llegamos a 1911, cuando otro ruso, Igor Stravinsky estrena su ballet Petrouchka, donde sus personajes principales son tres marionetas. Petrouchka está enamorado de la bailarina, ambos son arios. La bailarina a su vez cautiva con su danza al moro, quien se encuentra en su habitación reclinado en un diván, vestido con un traje magnífico y comiendo un coco. Aunque el moro es brutal y estúpido, la bailarina la encuentra atractivo y lo seduce, siendo interrumpida por el celoso Petrouchka. La acción continúa en una feria, es de noche y el moro mata a Petrouchka con su cimitarra, desapareciendo con la bailarina en medio de la confusión de los presentes.

Como podemos ver, han habido en la música occidental distintas visiones del Islam, que van desde la ejemplaridad alemana, pasando por la subestimación rossiniana hasta llegar en el siglo XX a la xenofobia de Stravinsky.-

sábado, 25 de agosto de 2007

Keynes economista

No abrigo la esperanza de tener razón, abrigo la esperanza de progresar.
(John Maynard Keynes)

Tiempo atrás, al comentar en su blog un trabajo mío publicado en el de Marta Salazar, titulado "Keynes y Alemania", Marcos Cattaneo terminó su comentario sosteniendo "El Keynes diplomático es otra cosa". Creí entender que a Marcos Keynes le resultaba mejor diplomático que economista. Prometí tratar de persuadirlo acerca de que el barón de Tilton era también un gran economista, por supuesto si no lo logro, será, más por la pobreza de mis argumentos, que por el enorme aporte de Keynes a la ciencia económica en sus diversas ramas.

John Maynard Keynes, barón de Tilton, era un hombre de Cambridge, y eso no es un tema menor al analizar su obra. En efecto, mientras que los graduados de Oxford se preparan para ocupar lugares de prominencia en los sectores del establishment político y económico inglés, para desde allí poner en práctica sus ideas, los de Cambridge recurren a la persuación, especialmente a través de escritos, para llevar adelante tales fines.

Y eso fue lo que hizo Keynes toda su vida, como por ejemplo en "Las consecuencias económicas de la paz", tal como lo refiero en mi trabajo mencionado al comienzo y también en "Las consecuencias económicas de Mr Churchill", un lúcido ensayo en el que critica proféticamente la decisión del entonces secretario de Hacienda Winston Churchill de retornar nuevamente a al sistema de patrón oro a la paridad de antes de la primera guerra mundial, lo que le parecía a Keynes una cosa tan tonta, y que sumió a Inglaterra en una de sus peores deflaciones, llevando la desocupación a niveles nunca antes conocidos. La comparación con el hecho que el señor Cavallo haya fijado una paridad tan tonta de $1.- igual a U$S 1.- cuando la productividad de la Argentina no era igual a la de los Estados Unidos, es un modelo de como muchas veces los hombres tropiezan más de una vez con la misma piedra.

En esa coyuntura crítica de una economía estancada con inflación, Keynes escribió su mayor aporte a la ciencia económica: nos referimos a la Teoría General de la Ocupación , el Interés y el Dinero, la que en opinión de Sir John Hicks, un opositor académico a las ideas de Keynes "Era una economía de la crisis" , o sea que la suya fue una formulación de corto plazo , ya que en el largo plazo estaremos todos muertos, que constituyó su respuesta al problema de la crisis de 1930. ¿Que había venido observando Keynes desde finales de la primera guerra mundial? Un nivel de ahorro excesivo, que superaba la tasa de inversión. También constató que la inversión privada no siempre era constante, y menos en medio de una crisis, que además el nivel de los salarios y del pleno empleo no dependían en una deflación del nivel del costo salarial, para concluir que frente a la desocupación en gran escala correspondía a los gobiernos contrarrestarla a través del aumento de la inversión pública o de la rebaja de los impuestos. Todo ello pensando además en el clima totalitario que campeaba en Europa en esa época.

Nótese que estas formulaciones se formalizaron para sacar a la economía mundial de la crisis del 30. Keynes jamás se pronunció en ninguna de sus obras sobre la bondad de los déficits públicos como palanca del crecimiento económico, como en algunos círculos académicos y políticos se le atribuye.

Juzgar críticamente su teoría destinada puntualmente a incrementar la demanda global durante la deflación de los treinta, desde la óptica de la oferta en una economía en pleno empleo como hicieron los monetaristas en los 80, es un anacronismo.

Keynes más que un teórico de la economía fue lo que hoy llamaríamos un policy maker, quien con su visión y determinación hizo mucho por el porvenir del capitalismo, en momentos en que este afrontaba su hora más negra, y esto no podía haber sido de otra manera, para quien se definía a si mismo como un burgués educado, orgulloso de su clase.-