24 de abril 2026 - 15:27
Se convirtió en el primer gran actor en tomar decisiones estructurales de gran escala. La compañía anunció la cancelación de 20.000 vuelos hasta octubre próximo como parte de un plan de emergencia para reducir el consumo de combustible y preservar sus reservas en un escenario de escasez potencial.
La medida afecta principalmente rutas de corta distancia y representa aproximadamente el 1% de su programación global. Pero los analistas del sector interpretan que su significado va más allá del número: marca el inicio de un ajuste sistémico en la industria.
El recorte se complementa con otras decisiones de fondo. Lufthansa aceleró el cierre de su filial regional CityLine, retiró aviones antiguos menos eficientes y avanzó con un plan de reducción de costos que incluye el recorte de miles de puestos administrativos.
Solamente la cancelación de vuelos le permite economizar unas 40.000 toneladas de jet fuel, en un contexto donde el precio del insumo se dispara más del 100% en lo que va del año.
El impacto se extiende a otras compañías del grupo, como ITA Airways, Swiss, Austrian Airlines y Brussels Airlines, que también ajustan su operación dentro de una estrategia coordinada.
En paralelo, aerolíneas como KLM y Air France aplicaron recortes selectivos de vuelos y optimización de frecuencias, mientras revisan sus redes para priorizar rutas más rentables y de mayor ocupación.
JORGE VELÁZQUEZ, ÁMBITO FINANCIERO
No hay comentarios:
Publicar un comentario