Tanto el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como el embajador israelí, Yechiel Leiter, calificaron como una “oportunidad histórica” la posibilidad de debilitar a Hezbolá
Sin embargo, las expectativas de que se produzcan avances significativos son escasas, ya que el líder de Hezbolá, Naim Qasem, pidió que las conversaciones se cancelaran y las calificó de “una sumisión y una capitulación”.
Poco después del inicio de las conversaciones en Washington, el movimiento afirmó haber atacado con cohetes 13 localidades del norte de Israel.
LA NACIÓN, AYER
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