Entre la oportunidad y la ilusión de una intervención trumpista
El Gobierno aprovechó una frase del presidente de EE.UU. pero no coordinó la nueva postura
Su mensaje simbolizó una revalorización de ideas clásicas como el Estado, la soberanía y los derechos territoriales, a pesar de que siempre fueron conceptos ajenos a su prédica libertaria y anarquista.
Un Milei desconocidamente nacionalista parece haber nacido desde el ánimo mundialista. Esa bandera, como la de Malvinas, era potestad de Victoria Villaruel en la fórmula original. Luce como un intento de recuperación de esas consignas.
Pero el interrogante más profundo reside en saber si Milei está dispuesto a sostener como una política consistente su nueva estrategia hacia Malvinas, que se aleja de la seducción de Guido Di Tella, pero está alineada con Estados Unidos; que tiene un aire a la confrontación kirchnerista, pero sin igualar el tono del discurso antibritánico.
Será la única manera de disipar las naturales críticas opositoras por su carácter “oportunista”. También para enfrentar el escepticismo ciudadano, que desde hace décadas viene escuchando reivindicaciones malvineras de tribuna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario