HOY
La interrupción en el suministro
de fertilizantes y sus ingredientes clave, provocada por la guerra en
Irán, podría costar hasta 10.000 millones de comidas semanales a nivel
mundial y afectará con mayor dureza a los países más pobres, según el
director de uno de los mayores productores de fertilizantes del mundo.
Svein
Tore Holsether, director ejecutivo de Yara, declaró a la BBC que las
hostilidades en el Golfo -las cuales han bloqueado el tráfico marítimo a
través del estrecho de Ormuz- están poniendo en peligro la producción
mundial de alimentos.
La reducción en
el rendimiento de los cultivos, como consecuencia de un menor uso de
fertilizantes, podría desencadenar una guerra de pujas por los
alimentos, advirtió.
Asimismo, instó a
las naciones europeas a considerar detenidamente el impacto que una
guerra de precios tendría sobre los “más vulnerables” en otros países.
BBC MUNDO, LA NACIÓN
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