Tremenda e implacable motosierra: la gran promesa de campaña cumplida por Milei
AYER
De los grandes compromisos del Presidente
varios quedarán archivados y aparentemente en el olvido: la
dolarización, la implosión del Banco Central y la erradicación total de
la inflación.
Sin el aval del FMI ni de Estados Unidos, esos objetivos
hubieran resultado inviables.
Pero hay un punto que nadie puede
discutirle: el superávit fiscal.
En apenas dos años, el Gobierno
revirtió un déficit histórico y ejecutó el ajuste más profundo desde el
regreso de la democracia.
La discusión pendiente es el costo político,
social e institucional.
CARLOS BURGUEÑO, PERFIL
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